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Escrito por Veronica Roman

La palabra familia significa mucho: amor, comprensión, paciencia, apoyo, etc. En los hogares de familias hispanas existe mucho cariño y unión. No importa la cantidad de cosas materiales que puedan poseer o el dinero que puedan obtener. El ser positivo y trabajador es una de las tantas cualidades que los describe para sobresalir.

Es muy difícil no saber el idioma cuando se llega a este país, claro que no es un obstáculo para familias que luchan por salir adelante y darles mejor vida a sus hijos. Por eso los padres de familia y trabajadores de primera línea están en campos de cosecha y en tiendas, limpieza de hospitales , jardinería y construcción, son algunos de los trabajos pesados y que nadie más los va a realizar. También son los más mal remunerados.
Aunque en las familias inmigrantes tengan problemas o pérdida de trabajo, no los mirarás con los brazos cruzados. Ellos se las ingenian para salir a vender flores, comida, y más. Ellos son los que más ayudan a la economía de este país pagando sus impuestos y los que la mayoría por su situación migratoria son los que no califican para recibir nada.

Son los que se están levantando y echando la mano uno a otro para tener un trabajo o sus propios negocios. Son los que están luchando por una reforma migratoria. Son los que levantan la voz para mejorar los derechos humanos y calidad de vida.

Son los que están de sol a sol viviendo una vida de sueños que sus familiares en sus países no se podrán imaginar. Salir a trabajar antes de que salga el sol y regresar a casa cuando el sol ya se ha metido. No poder disfrutar de la crianza de los hijos, ni eventos de la escuela por estar trabajando.

La vida aquí es muy difícil, añoras a tu familia, tu cultura, tu país, tus raíces.

Yo creo que es muy importante mantener siempre a la familia con conversaciones, música o recuerdos de fotografías de nuestras raíces, cultura y países de donde uno salió y tal vez unos no podrán regresar, pero para los que deciden regresar a pasar sus últimos años de vida en su país que los vio crecer es algo que siempre soñaron pero difícil a la vez dejar a sus hijos con sus familias de este lado es algo que les parte el corazón.

Pero no hay como agradecer a la vida y a Dios por lo mucho o poco que nos ha dado, al menos tuvieron la suerte de llegar hasta aquí y no como muchas personas que se quedaron a medio camino por haber perdido la vida. Aprovechar los que ya están aquí, para luchar por lo que sueñan.

!Siempre lucha por lo que quieres, los límites te los pones tú!